No lo vas a creer.
Porque he visto cosas
que no creerías
ni así vivieras cien años.
He visto los colores
de una habitación a oscuras
bailando frente a mis ojos
como demonios mudos.
He albergado música
dentro del estómago.
He dormido amontonada
sobre un lecho de cenizas
con las pupilas y el deseo
como agujeros negros.
He mendigado el placer más obsceno
y rastrero
atravesando mil oceános
para llegar hasta él.
He muerto de hambre
resucitando cada vez
como un súcubo
impaciente.
Muy bien poema… muy bien llevadas tales palabras.
Un Saludo.
súcubo me entanca esa palabra.
Y tu poema tambien
Todos en algún momento experimentamos ese deseo que nadie mas desea, cruzamos la línea roja de lo permitido, bailamos en lo mas prohibido. Un poema sonoro y directo.
Chinasklauzz
ME ENCANTO TU POEMA H,TAN BRILLANTE COMO SIEMPRE.¿QUIEN NO HA DESEADO ALGUNA VEZ CRUZAR LA LINEA?
REALMENTE MEGNIFICO COMO TODO LO QUE ESCRIBES.
ESPERO QUE TE DES UNA VUELTECITA POR MI ESPACIO Y ME DES TU OPINION.
CUIDATE MUCHO.Mª JOSE.
Hola,me llamo Lola y me ha encantado tu entrada.Original blog.Saludos desde la Mancha albaceteña
Te creo.
También creo en todo lo contrario.
Es posible, H. que un día abras los ojos y el discurso de la vuelta.
Aunque no te lo creas,
aunque no puedas creerlo ni en cien años.
P.D. Nos veremos? Madrid comienza a tener domingos bonitos.
Tu precioso poema me ha recordado mis propios
agujeros negros…
Mis cenizas, mis deseos, en fin…
Creo que tenemos todos sentimientos comunes,
Ahora, tú los escribes tan bien que podemos
casi casi mirarlos con tus ojos!
Un beso!
Äfrica
Sí te creo, la imaginación hace tanto y está tan desvirtuada