Finales felices
14 05 2008
(publicado en 2007 en mi anterior blog…)
Más allá del arcoiris, está Dorothy enganchada a la heroína, con los brazos secos de tanto
pincharse, buscando el País de Oz en cada pico. Pobre, no sabe que su vida será en blanco y
negro para siempre.
Al otro lado del espejo, está Alicia, atada con una camisa de fuerza, esperando a la lobotomía
que la libere de las voces que la persiguen gritando “¡Que le corten la cabeza!”. Sus ojos
enajenados sólo reflejan las rosas pintadas artificialmente de rojo.
Buscando el País de Nunca Jamás en cada esfínter, Peter Pan viola a los niños perdidos
mientras el Capitán Garfio lo observa sentado en un sillón de orejas. Los gritos ahogados con
la mano en la boca son sólo la banda sonora.
Ricitos de oro devorada, como manda la justicia poética, por los tres osos hambrientos y cabreados.
Hansel y Gretel que gritan desesperados desde sus jaulas. Gordos como cerdos y sin la
inteligencia suficiente como para burlar la muerte segura. Por gula.
Los siete enanitos han echado la última palada de tierra sobre el ataúd de una Blancanieves
con la boca llena de manzana mientras el príncipe, que debía haber llegado a tiempo, se folla a
la madrastra en el castillo, se mira en el espejo y le pregunta: “Espejito, espejito, ¿quién es el
príncipe que la tiene más larga de todo el reino?”.
Cenicienta que sigue lavando a mano las bragas sucias de sus hermanastras porque el
príncipe se levantó con resaca y decidió hacer caso a su padre (para que dejara de gritar de
una vez) y casarse para establecer alianzas políticas.
A Bella se la come la Bestia en un arranque de pasión.
A Ariel el príncipe le dará palizas toda su vida hasta dejarle la piel tan llena de cicatrices que ya
no añorará en absoluto su escamosa cola de sirena. Las cortesanas tienen menos complejos de
inferioridad y gritan más en la cama.
… y la cerillera se muere en la calle.
… y Caperucita Roja nunca consigue superar el trauma de ver al lobo travestido de abuela y la
frigidez curva hacia abajo las comisuras de su boca.
…y la esposa de Aladino conocerá los rigores de un esposo árabe que no la considera persona.
…y quien conozca un final feliz que venga y me lo cuente.

Busca el libro “Tres Deseos” de Amalia Bautista, en editorial Renacimiento, publicado en 2006, creo.
Tal vez te dé pistas.
salud!
Me has atormentado para la eternidad. Ya no volveré a tener la capacidad de releer los clásicos.
Touché….
Tengo ganas de levantarle la falda a Cenicienta a ver si esconde la manzana envenenada de Blanca nieves. A si tal vez la muy puritana nos deje hacer un trío.
Tengo ganas de cocinar a los tres puercos a las brasas de una fogata he invitar al lobo a unas chuletas a las brasas.
Voy a meterle mano a la bella durmiente ahora que no se puede defender, el príncipe se morrea con una furcia en el cuarto de alado.
¿No hay finales felices?
Este es mi final feliz:
El vino del estío cae por la barbilla para manchar tu camiseta una tarde cualquiera mientras el sol quema la tierra…
Una y otra vez…
Hola ..
mientras navegaba por internet me encontre con esta pagina. es muy bueno tu articulo..
y creo q tienes razon.. aunque parezca que ya tienes un final feliz, la verdad es que no.. solo es una ilusion..
bueno disculpa mi intromisión =)
un saludo!
Sí, hay un final feliz, al menos para el protagonista.
Pinocho se convirtió en el presidente del país que domina el mundo y resulta que nadie tuvo cojones a decirle sencillamente “mentiroso!”
Aunque es un final que a mi no me hace feliz tampoco…
SV
No vengo a contarte finales felices (reales) sobre todo porque no conozco finales, solo cambios, ¿felices? no se.
Cansada de recibir peticiones de “amigos” desconocidos, de invitaciones a no se sabe que eventos, de monologar con polvete tropical, he decidido cambiar de casa, allí si te apetece tomar un café, seras bienvenida.
Un saludo
ya estoy aquí.. este jueves voy para madrid
dejé al lobo feroz encadenado a sus desdichadas putas
y aunque quisiera dejarme todo atrás y esté de nuevo en casa.. para mí sigue sin haber final feliz.. sólo situaciones encadenadas..
ya te contaré H
nunca me gustaron los cuentos
y ahora qué hago si he encontrado a quien me lee poesías para dormir y he tenido que irme?
t llamo
L.
Yo tengo uno.
Tú tienes uno, si lo deseas.
Es lo que tiene la magia.
P.D. Acabas de asesinar a toda una comunidad de hadas, que lo sepas.