De la creación de la primavera como mito romántico

16 03 2009

De un manuscrito (titulado en letra caligráfica “De la creación de la primavera como mito romántico“) hallado en la parada del autobus 27 a la altura de la Glorieta Carlos V, en Madrid. Se destaca en negrita lo que el autor subraya en el original. Extractos del capítulo llamado “Manipulación de margaritas como elementos coercitivos del ánimo romántico ajeno“.

“Es llamativa la selección de la margarita (chiribita, pascueta o vellorita) como flor icónica tanto de la primavera como del ánimo romántico, especialmente exacerbado en primavera como ya explicara en el capítulo anterior. Para este ensayo, pongo en consideración diferentes ejemplares vegateles que debieron ser descartados en su momento por variados motivos. Es decir, parece evidente que el anthurium con su pétalo sabanil único no es susceptible de mutilación predictiva (un asterisco nos lleva a una nota al pie en la que se lee “interesante concepto”) como tampoco debe serlo la amapola; el lirio no se encuentra habitualmente en praderas y parques de césped bajo; y, por ofrecer una muestra más, el crisantemo tiene otras connotaciones mucho menos festivas.”

“Es la margarita flor del pueblo, económica y abundante en todo tipo de extensiones verdes, la elegida para llevar a cabo el ritual amoroso de afirmación que muchos ánimos inseguros necesitan.”

(dibujo esquemático de una margarita con flechas que nombran los pétalos y la corola)

“Someto a estudio a varios sujetos a los que observo en soledad o en compañía del objeto de su adoración (esta construcción semántica no tiene intención cosificadora de la persona amada) y a los que sitúo para mayor seguridad en una zona verde en la que se pueda encontrar si demasiada dificultad la demandada margarita.”

“En los casos en los que los sujetos se encuentran acompañados y bien avenidos, la margarita es mutilada voluntariamente por el sujeto sometido a estudio como parte del cortejo sentimental.” (anotaciones poco claras en los márgenes de este párrafo; el resto está tachado con fuerza y vehemencia)

“Hago un inciso para explicar con mayor detenimiento en qué consiste la predicción de la intención romántica del objeto amado mediante margaritas. En primer lugar, se ha de escoger un especimen (de margarita) de colores clásicos en combinación clásica (corola amarilla/anaranjada y pétalos blancos) que se encuentre en posesión de un número indeterminado pero abundante de pétalos en buen estado. Se descartan ejemplares mustios, de colores atípicos o ya parcial o totalmente mutilados. Se da por sentado que no servirán en las condiciones óptimas al servicio que pretendemos presten. Se arranca de su habitat natural el especimen seleccionado mediante examen visual.”

(se incluye un recorte de periódico cuyo papel está claramente amarillo en el que se anuncia un reconstituyente milagroso del cuerpo y el espíritu. El presunto autor del texto recuadró las palabras ”astenia primaveral” en el anuncio)

“Se elije una pregunta que formularle al ejemplar vegetal que pueda ser respondida mediante Sí y/o No y, alternativamente, se arrancan los pétalos de dicho ejemplar mientras se trata de llegar a una respuesta concluyente que estará relacionada con el número de pétalos de que disponga la flor.”

“Por este motivo, se han de evitar en la medida de lo posible algunas circunstancias que podrían contaminar el resultado, como, por ejemplo, contar el número de pétalos para condicionar el monosílabo con el que se comienza la ronda de respuestas.”

“Retomando el hilo conductor de este capítulo, colocaremos a nuestro sujeto de estudio pero esta vez en solitario o en actitud discutidora/melancólica/iracunda con el objeto de su idolatración (en el original, esta palabra está rodeada con un círculo y una flecha nos lleva a leer “ampliar” en mayúsculas repasadas). En este caso, la manipulación amputadora de la margarita de hará incluso con ánimo punitivo de su pareja sentimental. Ambas respuestas obtenidas de la flor serán en este caso respuestas equivocadas. (fragmento ilegible) desarrollaré el razonamiento: si la respuesta obtenida es afirmativa, nuestro sujeto se vuelve airado (y/o triste, melancólico) hacía su pareja y, tirándole los restos inertes de la flor, le preguntará porqué si la naturaleza le dice que se aman, se tratan tan mal. Si la respuesta es negativa, es posible que el sujeto obtenga el refuerzo necesario para tomar algún tipo de decisión tajante, de todo punto inmotivada, al menos, no desde un punto de vista lógico.”

 

margarita

 

Este capítulo termina aquí, sin un final coherente ni ninguna conclusión. Se lee lo que parece un número de teléfono sin prefijo de localidad. Se resbala entre las manos del lector lo que parece una margarita puesta a secas páginas atrás.


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Un comentario

20 03 2009
diegoista

Espita gorgorita lo que se da no se quita conviérteme en Pepita Pulgarcita!!!

Chiribita, pascueta o vellorita, jejeje.

Buen texto, buena idea.

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