Hoy, a la palestra, Solar de Ian McEwan
La mujer biónica acaba de terminar el libro cuyo título ha sido indicado más arriba. Éste nos zambulle en la vida de un físico durante quince años de su madurez, tras haber ganado el Premio Nobel, y mientras gesta y lleva a cabo un proyecto de proporciones descomunales que, de tener éxito, salvaría al mundo de su propia autodestrucción: el cambo climático.
Con estas premisas iniciales, nos presentan a un tipo con una mente brillante pero unas habilidades sociales más que dudosas, una presencia física que no destaca por su atractivo y que arrastra cuatro divorcios a sus espaldas, aparte de hallarse embarcado en un matrimonio que, por seguir con la metáfora marinera, naufraga por momentos. Michael Beard, el laureado físico, inicia una investigación junto a un alumno suyo sobre un revolucionario método para obtener electricidad limpia en grandes cantidades. El libro da su primer giro cuando dicho alumno muere en extrañas circunstancias y Beard continua la investigación en solitario.
El libro se divide en tres capítulos, 1995, 2000 y 2005, en lo que se narran los avatares sentimentales y profesionales del protagonista, con su consecuente maduración como personaje y la evolución a su alrededor.
Atrayente por su fino humor irónico que fluye como una corriente subterránea durante todo el libro, interesante por la documentada difusión de conocimientos científicos y un pelín cargante precisamente por eso, por el exceso de términos que no están al alcance del público no iniciado. Recomendable todo él, de la primera a la ultimísima página que no dejará a nadie impávido.

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